IMPUESTO AL VALOR AGREGADO
- AxC

- 6 abr
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Cómo comprender que el gobierno haya decidido en medio de una crisis económica poner el IVA al 15% para un conjunto de alimentos procesados a los que antes no se les cobraba ese impuesto?
¿Primero, qué es el IVA?
El IVA es la sigla de impuesto al valor agregado, es un impuesto al consumo que se cobra al precio de los productos con valor añadido por su procesamiento.
Para poner un ejemplo: el consumo de una manzana como fruta fresca, o sea como materia prima, no paga IVA, pero si usted la compra como jugo de manzana ya es un producto procesado y entonces debería pagar IVA.
En Ecuador el IVA se comenzó a aplicar en 1999, con un 10% y ha venido subiendo hasta que desde 2024 es del 15%, mientras que en Perú es del 18%, en Chile del 19% y en Bolivia del 13%, pero en Colombia, a pesar de que el IVA general es del 19%, para algunos alimentos procesados es del 5%.
En rigor, la leche pasteurizada, descremada, deslactosada, el arroz pilado, los aceites comestibles, las pulpas y jugos de frutas, las carnes procesadas y embutidos, el pan, el azúcar, son productos con algún grado de procesamiento o valor agregado, así que todos debieran ser objeto de cobro del IVA.
Pero como se trata de alimentos y algunos de ellos son alimentos básicos, con buen criterio no se les cobraba IVA para evitar un mayor encarecimiento del costo de la vida.
¿Por qué el gobierno decide que a partir de ahora sí se les va a cobrar el IVA?
Esta medida obedece a la delicada situación fiscal, caracterizada por un déficit alto y recurrente, que obliga a hacer recortes en el gasto público, subir impuestos, tomar más deuda externa y esquilmar más al pobre IESS como caja chica para tapar el hueco fiscal.
Por otra parte, el cobro del IVA al 15% para alimentos procesados debe formar parte de los acuerdos con el FMI, que nos sigue prestando plata para cubrir el agujero del déficit de todos los años, pero que quiere asegurarse que le podamos pagar, es decir impone unas condiciones al país deudor, en este caso Ecuador.
El gobierno esperaría recaudar entre 240 a 400 millones de dólares por un IVA al 15% para alimentos procesados, que equivalen aproximadamente a la mitad del subsidio al gas o al costo anual del bono de desarrollo humano.
Es decir, con una mano te doy un subsidio y con la otra mano te la meto al bolsillo y te saco la mitad.
Hay alguna gente que dice que esta medida no afecta a la mayoría que no consume alimentos procesados, pero la verdad es la siguiente:
El pan de molde es un alimento de consumo masivo y es el que más se usa para sánduches, por ser el más barato, en promedio 1.5 dólares la funda, ahora costaría 1.72; por suerte, han rectificado y al parecer no se le cobrará IVA a algunos panes.
El 60% de la población ecuatoriana tiene algún nivel de intolerancia a la lactosa, un 30% tiene problemas fuertes de intolerancia, por eso es que el 25% de las leches que se consumen son deslactosadas o descremadas o semidescremadas, para esas personas el costo pasará de pagar 1.20 el litro a 1.38 y de 1.80 a pagar 2,07 dólares por litro, en dependencia del tipo de leche que compre; tras múltiples reclamos, el SRI ha rectificado la medida parcialmente.
La incorporación de la mujer al mundo laboral estimuló el consumo de alimentos procesados o semiprocesados como los jugos y pulpas de frutas, esa es una tendencia estructural a nivel mundial; el precio promedio de una pulpa congelada es de 500 gramos de pulpa congelada de guanábana es de 2,25 y pasará a 2,58.
El consumo de estos alimentos procesados no es un lujo, es una necesidad económica y/o de salud, por ende, el cobro del IVA a ese tipo de alimentos sí va a afectar la economía de los hogares en el país.
Mientras a unos se les exonera de impuestos y se les perdonan deudas tributarias, a las familias se les carga con más impuestos hasta en lo que comen, esa es la verdad y eso es en el fondo lo que molesta.




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